Risto Mejide regresa a Telecinco esta noche a las 21;45, tras ser expulsado del jurado de 'OT'. Como demuestra en esta entrevista de Que.es, no tiene pelos en la lengua.

¿Tienes miedo al estreno?
No.

¿El silencio sobre la temática de tu programa es un truco de márketing?
No entiendo de trucos. Lo que ocurre es que hemos optado por la franqueza desde la promoción misma del programa. Y es que, por mucho que te cuenten en la promoción de un programa, no sirve de nada, hasta que realmente lo ves.

¿Nos puedes adelantar algo?

No. Por lo que te acabo de explicar. Prefiero que lo veas, y luego me cuentas tú.

¿Cambiarás tu carácter? El éxito que lograste en OT no te garantiza éste...

Ah no? Y yo que pensaba que con haber nominado a un grupo de triunfitos ya lo tenía todo hecho en televisión.

¿Estás preparado para las críticas? ¿Te gusta leerlas, lo harás?
Las críticas para este programa hace tiempo que están escritas. Es un detalle que se hayan esperado al día siguiente del estreno para publicarlas.

¿Te cortarás con algo?
Por supuesto, me cortaré con todo aquello que no haría con la luz encendida.

Si la audiencia no te respalda, ¿te considerarás un 'fracasito'?
Claro. Pero haré amiguitos en la academia para que me salven con las pizarritas.

Diferencias entre ser colaborador o llevar el programa...
La misma que hay entre asistir invitado a un restaurante y cocinarlo todo tú.

¿Hasta dónde se mete Risto Mejide?
Hasta donde no cubra la boca.

¿Qué objetivo persigues con este programa?

Divertirme y molestar a los que lo merecen.

¿Dejarías que tu futuro hijo/hija viera este programa?
Espero que para cuando mi prole pueda ver la tele, yo ya me encuentre muy lejos de cualquier plató.

¿Hay que educar a la audiencia?
Para nada. Al revés. Yo diría que lo que hay que hacer es escucharla más.

¿Qué programas te gustan en televisión?

Casi todos estarán en la misma franja del G20. Y alguno de los que vendrán a continuación en la misma cadena, también, va.

¿Has pedido consejo a algún presentador? ¿A Jesús Vázquez quizás?
No quiero ser presentador. Sería mi fin. Yo no vengo a ser un amable anfitrión con todo el que pase por el plató, más bien todo lo contrario.