Channel 4, la televisión privada británica que cuenta con los derechos de Gran Hermano desde su estreno en el año 2000, ha anunciado hoy que la edición número 11 del concurso, que se emitirá a principios de 2010, será la última del controvertido "reality", que en España está a punto de cumplir su undécima entrega y del que se han realizado versiones en más de 60 países.

El director de programación de la cadena, Kevin Lygo, ha señalado que la decisión de poner fin a este espacio, en un principio presentado como un experimento social que analizaría el comportamiento humano, "responde más a cuestiones creativas que comerciales".

Sin embargo, muchas voces apuntan a que la verdadera razón radica en la incapacidad de la cadena de hacer frente a los requerimientos económicos de la productora, la holandesa Endemol. "El Gran Hermano sigue siendo rentable a pesar del descenso en el número de espectadores y podíamos haber renovado la licencia. Sin embargo, tenemos que cumplir una función pública y buscaremos nuevas formas de creatividad", ha explicado Lygo.

De hecho, los ejecutivos de la cadena deberán ahora buscar alternativas para rellenar las más de 200 horas de programación en horario de máxima audiencia que hasta ahora ocupaba el "reality". "El Gran Hermano deja un agujero enorme en la cadena", ha afirmado el director de Channel 4, Julian Bellamy, que ha añadido también que el anuncio de hoy supone "la mayor llamada de atención lanzada a las productoras para que saquen a la luz sus mejores proyectos".