El panorama televisivo del fútbol español es un auténtico lío desde hace un tiempo y amenaza con serlo también la próxima temporada, al menos para los aficionados del Betis.

El club verdiblanco ya era el único que había firmado un contrato con Sogecable que le aseguraba el ingreso de 27 millones de euros al año durante cinco campañas, pero el descenso a Segunda ha dejado ese pacto en suspenso. A día de hoy, el Betis no sólo no ha firmado nada con ningún operador, sino que ni siquiera ha negociado.

El panorama, por tanto, es complicado. El Betis espera ofertas mejores y la impresión es que o Mediapro acaba ofreciéndole una cantidad superior a la que da al resto de clubes (algo más de dos millones) o será difícil que los partidos del conjunto verdiblanco se vean por televisión.

El propio club ya espetó ayer que si no hay acuerdo con nadie, ninguna cámara entrará en sus encuentros, ya sean en casa o fuera. O Mediapro o Sogecable, no hay otra, a no ser que llegue cualquier otra empresa y adquiera los derechos para después negociar con los grandes operadores.